El Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia inauguró este pasado lunes 28 de abril su primer Foro de Diálogo Continental de 2026, un espacio destinado a reflexionar sobre los acelerados cambios políticos en América Latina.

Hubo cerca de cien asistentes por vía zoom, muchos de ellos conocidos creyentes presentes en la actividad política en sus países, como Aarón Lara, Gerardo Amarilla, Álvaro Dastugue, Fátima Oliva, Xesús Manuel Suárez, Germán Chica y Pedro Tarquis, entre otros.

A ellos se añaden los tres ponentes, conocidos y respetados políticos de Honduras, Bolivia y Chile, quienes compartieron experiencias personales, institucionales y políticas desde sus respectivos contextos.

Con el denominador común de fe, familia y libertad, los políticos de los tres países coincidieron en que la fe cristiana está jugando un papel decisivo en la movilización ciudadana influyendo de manera creciente en los procesos políticos del continente y en la evaluación ética de los liderazgos políticos. Por ello, insistieron en que la defensa de la vida, la familia y las libertades fundamentales seguirá siendo un eje articulador de la sociedad civil en América Latina durante los próximos años.

Si bien, también coincidieron en que el futuro estará marcado por una buena gestión que resuelve los diferentes problemas estructurales, económicos y sociales de los países, junto con los valores provida y profamilia tradicionales.

Se lanzó la idea de crear un Frente Continental con una agenda política de valores que incluyen los diferentes aspectos de la vida social y política desde una perspectiva cristiana; que pueda ser aplicada por cualquier partido, sea cual sea su ideología, en sus agendas; así como con personas de fe cristiana que estén trabajando en altos niveles de interlocución. El siguiente Foro se celebrará el 25 de mayo próximo.

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En primer lugar intervino el diputado boliviano Richard Rivera, odontólogo, dirigente social en Santa Cruz y diputado nacional electo en 2020 y que ha sufrido un injusto encarcelamiento como persecución política.

Relató que su país atraviesa un periodo de transición tras años de persecución política y crisis institucional. Afirmó que su propia fortaleza durante su encarcelamiento se debió a su fe: “Dios actuó por mí; Él me dio valentía cuando el miedo era inevitable”.

Rivera sostuvo que Bolivia no vivió un giro ideológico de izquierda a derecha, sino un “voto de agotamiento” tras casi dos décadas de un gobierno caracterizado —según su testimonio— por hostigamiento, persecución política, corrupción e impunidad. Explicó que la crisis económica generó un clima inflacionario y un profundo malestar social.

Advirtió que la izquierda podría regresar si no se resuelven problemas estructurales como la inflación, la corrupción, la falta de combustible, la especulación de precios y la ausencia de políticas que integren al país en su diversidad cultural. Subrayó que Bolivia necesita reconstruir un sentido de unidad nacional entre regiones históricamente enfrentadas.

Rivera señaló que el triunfo del actual presidente Rodrigo Paz no debe interpretarse como una consolidación de la derecha, sino como un periodo de transición cuyo rumbo dependerá de la buena o mala gestión gubernamental.  Consideró que la sociedad civil, las iglesias y los sectores provida deben mantenerse vigilantes para evitar retrocesos hacia gobiernos totalitarios, sean de izquierda o de derecha.

Valoró que la esperanza del electorado boliviano se centra en tener gobernantes con temor de Dios, estabilidad personal y vocación de servicio, pilares que -según dijo- son esenciales para consolidar un país democrático y respetuoso de la vida y la familia.

 

El diputado chileno Eduardo Durán destacó que el reciente giro político en su país estuvo acompañado por una demanda ciudadana de orden, seguridad y defensa de valores tradicionales. Señaló que amplios sectores cristianos perciben que la agenda progresista ha avanzado sobre temas sensibles como la familia, lo que ha impulsado una reacción social en favor de principios conservadores.

Respecto al futuro, advirtió que la izquierda podría reorganizarse y volver al poder si la derecha no entrega resultados concretos. Para consolidarse, el gobierno de Kast deberá —según Durán— mejorar la seguridad, reactivar la economía, desarrollar una agenda social propia, evitar los extremos ideológicos y dar la batalla cultural con inteligencia. Subrayó que la derecha debe aprender a comunicar mejor, conectar con los sectores populares y demostrar que sus valores se traducen en soluciones reales.

Durán subrayó que la derecha chilena ha recuperado terreno cuando “defiende sin complejos la libertad religiosa, la vida y la familia”, y cuando conecta con las preocupaciones cotidianas de las comunidades de fe.

 

La vicepresidenta del Congreso Nacional de Honduras, Lissi Matute, intervino en sustitución del diputado Tomás Zambrano, quien acababa de recibir en Nueva York el premio Richard Nixon por su defensa de la democracia hondureña.

Matute, afirmó que su país vive un proceso de recuperación democrática tras una etapa de deterioro institucional. Destacó que el nuevo gobierno ha puesto en el centro valores espirituales y familiares, al punto de sustituir retratos oficiales honrando a los políticos electos por una oración del nuevo presidente Asfura por el país en oficinas públicas como símbolo de orientación moral.

Señaló también que la sociedad hondureña exige gobernantes que “respeten la vida desde la concepción, protejan la familia y garanticen la libertad de culto”, y que estos principios están guiando las reformas institucionales y económicas en marcha.

Sobre la permanencia del nuevo gobierno, advirtió que nada está asegurado: la izquierda podría reorganizarse si la derecha no gobierna bien ni comunica eficazmente sus logros. Subrayó que las elecciones se ganan tanto con votos como con percepciones, incluyendo la percepción internacional. También destacó la necesidad de formar nuevos liderazgos, recuperar espacios culturales y mediáticos, y construir una narrativa propia que contrarreste la hegemonía comunicacional de la izquierda.

Foro continental destaca papel de la fe cristiana en los cambios políticos de América Latina

Durante la ronda de preguntas, los expositores coincidieron en que los medios de comunicación jugaron un papel determinante en las elecciones en sus países. En Bolivia, la prensa ayudó a alertar sobre posibles intentos de fraude; en Chile, los medios mostraron un sesgo hacia la izquierda; y en Honduras, la cobertura periodística fue clave para evitar manipulaciones durante el proceso electoral.

Sobre la familia, los tres panelistas destacaron que sus gobiernos defienden la vida desde la concepción, la libertad religiosa y los valores tradicionales.

En materia económica, cada país enfrenta desafíos distintos: Bolivia requiere combatir la corrupción y reactivar sectores productivos; Chile busca promover la inversión y controlar el endeudamiento; Honduras apuesta por infraestructura y agricultura para generar empleo y dinamizar la economía.

Finalmente, cada expositor definió el legado que esperan de sus gobiernos: Bolivia, erradicar la corrupción, fortalecer la educación y garantizar certidumbre; Chile: restablecer el orden, reducir la delincuencia y recuperar el crecimiento económico; y Honduras: reconstruir la institucionalidad y devolver la esperanza a la población.

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITALLATINOAMÉRICA
– Foro continental destaca papel de la fe cristiana en los cambios políticos de América Latina



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