En los comicios presidenciales, los denominados votantes conservadores de Costa Rica, asociados al partido Nueva República y al político, periodista y cantante de música cristiana Fabricio Alvarado, no lograron que saliera elegido ningún diputado. Según algunos analistas, esta situación podría quitar la voz de la mencionada facción a partir de mayo, algo que también padecen las bancadas de Progreso Social Democrático y Liberal Progresista.

La última vez que la Asamblea Legislativa no tuvo un diputado conservador, ligado directamente con los grupos evangélicos, fue en el periodo 1994-1998, cuando José María Figueres del PLN dirigió el país.

Desde entonces, han tenido representantes en ocho congresos a través de partidos como Renovación Costarricense con Justo Orozco, Restauración Nacional con Carlos Avendaño, Alianza Demócrata Cristiana con Mario Redondo a la cabeza y, durante los últimos años, con Nueva República y Fabricio Alvarado al frente.

En todos los casos, fueron agrupaciones que fueron reemplazando a sus antecesoras tras rupturas internas, hasta llegar a la última elección, en donde parte de los conservadores, se unieron al proyecto de continuidad del  presidente saliente, Rodrigo Chaves Robles y ahora, con la nueva mandataria Laura Fernández. Uno de ellos es Gonzalo Ramírez, quien hoy día dirige el partido Renovación Costarricense.

En el actual panorama, los medios locales han reseñado que los diputados que manifiestan representar estos valores se están “transformando” para poder seguir en el poder legislativo y representar a este sector de la población.

 

Según La República, al menos cinco parlamentarios conformarán una especie de bloque conservador dentro de la bancada mayoritaria de Pueblo Soberano (partido oficialista) que eligió 31 legisladores de 57 escaños el pasado 1 de febrero.

Se hace referencia a Robert Jr. Barrantes, Kattia Mora, Gerardo Bogantes, Daniel Siezar Cárdenas y Gonzalo Ramírez. Todos ellos son pastores, líderes cristianos, o están ligados directamente con la alianza evangélica.

Por ejemplo, Mora es pastora evangélica y líder comunitaria; además, es la esposa de Juan Luis Calvo Calderón, quien fue presidente de la Federación Evangélica de Costa Rica. En su currículum, la abogada señala que “su vida ha estado guiada por tres pilares fundamentales: el servicio, la justicia y la fe en Dios”.

Mientras tanto, Gerardo Bogantes es vicepresidente del Frente Nacional por la Vida, la cual es una organización que busca frenar el aborto en toda su extensión en Costa Rica; además, es cofundador de la Fundación Amor 360, enfocada en el rescate de la niñez y la juventud.

El antes mencionado Gonzalo Ramírez que dirige el partido Renovación Costarricense, está con la nueva mandataria Laura Fernández. Ya fue diputado y presidente del Congreso por el partido Renovación Costarricense y durante su gestión fue un férreo conservador que se opuso al matrimonio gay, la fertilización in Vitro, el aborto y hasta los videojuegos violentos y armas de juguete. “Dentro de cualquier fracción hay personas con énfasis distintos: algunos ponen más el acento en lo económico, otros en seguridad, otros en lo social, otros en el orden institucional o en temas de valores”, dijo el diputado electo, que ya fue parlamentario y hasta presidente del Congreso.

 

La incorporación del sector conservador a la bancada oficialista de Pueblo Soberano es coherente con las opiniones de Laura Fernández, quien se ha declarado como una persona muy creyente, por lo que no apoyaría el aborto ni la agenda LGBTI.

“En el seno de mi intimidad personal, soy una persona católica, respetuosa y viviente ferviente de las tradiciones del catolicismo; incluso fui formada en una escuela y en un colegio católico y me siento siempre muy cercana a mis devociones personales”, dijo recientemente.

La opinión pública está atenta sobre el rol que desempeñarán estos funcionarios evangélicos y si estarán en el gobierno en puestos de ministro, presidentes ejecutivos, servicio diplomático u otros.

En la pasada campaña circuló un video y unos documentos en donde supuestamente el “Foro Mi País” y la candidata llegaban a varios acuerdos, incluido el nombramiento del próximo ministro de Educación, pero esto no está confirmado.

Sobre esto, la presidenta electa dijo que se rodeará de las personas que tengan altura moral y conocimiento técnico, sin importar si son creyentes o no.



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