Miles de personas se reunieron este pasado domingo 17 de mayo en el National Mall para participar en Rededicate 250, un festival de nueve horas respaldado por la Casa Blanca y concebido como una “reconsagración” de Estados Unidos como “una nación bajo Dios”. Su intención expresa es “reflexionar sobre la herencia judeocristiana de la nación” y “renovar el propósito espiritual del país”.
Celebrado para coincidir con el 250º aniversario del Segundo Congreso Continental, que designó «un día de humillación, ayuno y oraciones» en medio de las pruebas de la Guerra de Independencia, varios destacados líderes religiosos y funcionarios de la administración Trump que hablaron en el evento subrayaron la importancia de volver a ese mismo espíritu de humilde arrepentimiento y confianza en el Señor.
El festival tuvo lugar el domingo 17 de mayo de 2026, desde primera hora de la mañana hasta entrada la tarde, en el National Mall de Washington D.C., entre el Capitolio y el Monumento a Lincoln, y estaba enmarcado en las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia. Combinó música de alabanza, lecturas bíblicas, discursos de altos cargos del Gobierno y una escenografía que evocaba los orígenes fundacionales del país. Pese al calor y la lluvia ligera inicial asistieron miles de familias y congregaciones evangélicas, grupos conservadores y fieles llegados desde múltiples estados del país.
La multitud, vestidas de rojo, blanco y azul (colores de la bandera USA) ocuparon el National Mall frente a un gran escenario decorado con columnas blancas, vitrales con los Padres Fundadores y una cruz central. Durante la jornada se proyectaron mensajes en video del presidente Donald Trump, quien recitó un pasaje bíblico (2 Crónicas 7:11-22) desde el Despacho Oval, así como intervenciones del vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth.
Mike Johnson, presidente de la Cámara de Representantes, dirigió una oración pública. Estuvo acompañado por líderes evangélicos como Paula White-Cain y Jack Graham (que dirige la Iglesia Bautista Prestonwood en Plano, Texas) entre otros, así como algunos obispos católicos. El único líder no cristiano presente fue el rabino ortodoxo Meir Soloveichik).
Franklin Graham delivers remarks at Rededicate 250 on the National Mall:
«Our nation was born in a struggle 250 years ago, and we’re still in a struggle today. Our struggle then was to be free from British rule, but our struggle today is to be free from the rule of sins that are… pic.twitter.com/rJvUAu1QTq
— Freedom 250 (@Freedom250) May 17, 2026
Franklin Graham participó por video y expresó que «Nuestra nación nació en una lucha hace 250 años, y seguimos en una lucha hoy en día. Nuestra lucha entonces era liberarnos del dominio británico, pero nuestra lucha hoy es liberarnos del dominio de los pecados que debilitan los cimientos de nuestra gran república».
Haciendo eco del mensaje de su padre, que dijo al final de su vida que había «llorado» por su país, Graham señaló que gran parte del comportamiento dominante en la sociedad estadounidense refleja la violencia del mundo en los días de Noé y la descripción de los hombres malvados en los últimos días, según 2 Timoteo 3:1-5.
El evento fue producido por Freedom 250, una alianza público-privada vinculada a la National Park Foundation y respaldada por la Casa Blanca. La financiación combinó fondos federales y donaciones privadas, un punto que generó controversia en el Congreso, donde legisladores demócratas cuestionaron la transparencia y el uso de recursos públicos para un acto de carácter religioso
La Casa Blanca lo presentó como un evento destinado a celebrar la fe como “piedra angular de los principios sagrados consagrados por los Padres Fundadores”, lo que se aplica en la práctica como reafirmar la identidad espiritual del país como “nación bajo Dios”, movilizar políticamente a la base cristiana conservadora en torno al 250 aniversario, visibilizar la Oficina de Fe de la Casa Blanca (creada por Trump en su segundo mandato), y promover la idea de un origen cristiano de Estados Unidos, tesis central del discurso gubernamental.
Más allá del debate político, Rededicate 250 funcionó como un acto público de identidad nacional, donde la fe cristiana se presentó como fundamento moral y espiritual del país. La escenografía —vitrales, Padres Fundadores, cruz blanca— construyó una narrativa visual que vincula Biblia, nación y destino histórico.
La oración comunitaria, con asistentes arrodillados y brazos abiertos, evocó un renovado pacto espiritual entre los ciudadanos y Dios, como una ceremonia donde el pueblo (a través de los símbolos patrióticos y cristianos) reforzó su compromiso con Dios y una identidad compartida.
Para los participantes, la jornada ofreció un espacio de esperanza, pertenencia y sentido, en un país marcado por tensiones culturales y políticas.
Para la administración Trump el evento fue un “momento hermoso y unificador” para recordar la historia espiritual del país, que presentó la fe como fuente de derechos y libertades.
Por su parte, los líderes evangélicos presentes consideraron que el país debe “volver a Dios” y que la oración pública fortalece la nación; viendo el festival como una reafirmación de la libertad religiosa y la identidad cristiana histórica. Una opinión compartida entre los asistentes, muchos llegando desde otros estados para “reconsagrar” el país y expresar su fe públicamente .
Una opinión opuesta fue la de algunos juristas que calificaron el evento como “flagrantemente inconstitucional” por promover una religión específica desde el aparato estatal, mientras que otros lo consideran contrario al espíritu de la Primera Enmienda, aunque no ilegal en sí mismo.
Organizaciones como Freedom From Religion Foundation y Faithful America organizaron actos alternativos y proyectaron mensajes como “Democracia, no teocracia” y denunciaron el acto como un avance del nacionalismo cristiano y la erosión de la separación Iglesia-Estado.
Por su parte el rabino Jonah Dov Pesner criticó el uso del término “judeocristiano” como una forma de subsumir la tradición judía bajo una narrativa cristiana dominante.
Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL – EEUU
– Rededicate 250: una multitud ora y ‘reconsagra’ EE.UU. a Dios


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