El médico y misionero cristiano estadounidense Dr. Peter Stafford, integrante de la organización cristiana Serge, fue evacuado de emergencia desde la República Democrática del Congo (RDC) hacia Berlín. Dio positivo por la variante Bundibugyo del virus del ébola, una cepa rara causante del actual brote, de alta mortalidad y para la que no existe vacuna ni tratamiento aprobado

El contagio se produjo en el Hospital Nyankunde, en la provincia de Ituri, epicentro del brote actual. Stafford atendió a un paciente que inicialmente presentaba síntomas compatibles con una infección abdominal, pero que posteriormente se sospechó que había fallecido por ébola antes de poder ser sometido a pruebas.

El traslado se realizó en una cápsula de aislamiento para proteger a la tripulación del avión, a petición de las autoridades estadounidenses que eligieron Alemania por su experiencia previa en el manejo clínico del ébola y por la menor duración del vuelo respecto a un traslado a Estados Unidos.

Según testigos del operativo, el médico se encontraba muy debilitado, apenas capaz de mantenerse en pie, y fue trasladado al Hospital Universitario La Charité, en Berlín, donde permanece ingresado en la unidad de aislamiento del Campus Virchow, la única en Alemania con capacidad combinada de infectología y cuidados intensivos para patógenos de alto riesgo.

La organización evangélica Serge destacó la labor del médico y su esposa, quienes han servido “con compasión y valentía” a comunidades vulnerables en Nyankunde desde 2023  

Serge confirmó también que otros dos médicos estuvieron expuestos, la Dra. Rebekah Stafford, esposa del paciente y el Dr. Patrick LaRochelle. Ambos permanecen asintomáticos, en cuarentena y bajo vigilancia médica, al igual que los cuatro hijos pequeños del matrimonio Stafford, que continúan en la RDC.

El caso del Dr. Peter Stafford no solo refleja la gravedad del brote actual, sino también la exposición extrema del personal sanitario que trabaja en zonas de conflicto con sistemas de salud frágiles. Su caso resalta la necesidad de reforzar la vigilancia epidemiológica, proteger al personal médico y acelerar el desarrollo de vacunas frente a variantes poco comunes como Bundibugyo.

 

El caso de Stafford se enmarca en un brote que la OMS ha declarado emergencia de salud pública internacional, con cifras que evolucionan rápidamente con más de 500 casos sospechosos y 130 muertes en la región, según la OMS.  La cepa Bundibugyo, causante del brote, presenta una letalidad estimada entre el 30% y el 50% .

El brote se ha extendido a zonas urbanas como Goma y Kampala, lo que incrementa el riesgo de propagación debido al intenso movimiento de población y a la inseguridad en Ituri, donde más de 100.000 personas han sido desplazadas por el conflicto armado reciente.

Estados Unidos ha activado medidas extraordinarias, como la evacuación de seis contactos de alto riesgo hacia Alemania, la restricción temporal de entrada a viajeros no estadounidenses que hayan estado en RDC, Uganda o Sudán del Sur en los últimos 21 días, y controles reforzados en aeropuertos para vuelos procedentes de África Central.

La OMS, por su parte, ha desplegado equipos especializados y liberado fondos de emergencia para apoyar la respuesta en terreno, aunque advierte que no hay vacunas disponibles para esta variante del virus y que la producción de una candidata podría tardar entre seis y nueve meses.

 

Peter y Rebeca son ambos médicos misioneros que actualmente servian en Nyankunde, RDC. Inicialmente se mudaron a África en 2019 como parte del programa de dos años de post-residencia Samaritan’s Purse, donde vivieron en Togo y la República Democrática del Congo. Tras la finalización en 2021 del programa se unieron a Serge para seguir el llamado de Dios en sus vidas y regresar a Nyankunde a largo plazo.

Los Stafford se conocieron en la facultad de medicina de la Universidad Estatal de Ohio. Se casaron en 2013 y luego vivieron en Lexington, KY, durante 5 años, donde completaron sus programas de residencia en la Universidad de Kentucky, Peter en cirugía general y Rebekah en obstetricia y ginecología. Tienen tres hijos: Luke (2018), Lorraine (2020) y Hope (2021).

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITALMUNDO
– RDC | Médico misionero estadounidense, evacuado grave por ébola



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