El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, presentó este martes ante el pleno legislativo una moción que busca promover la lectura de la Biblia en los centros educativos del país. La propuesta fue leída y tomada en consideración durante la sesión, abriendo un espacio para el análisis y la discusión entre los diputados de las distintas bancadas representadas en el hemiciclo.
Zambrano explicó que la moción ha sido previamente socializada con autoridades de la Iglesia Católica y de la Iglesia Evangélica, quienes participaron en un proceso de diálogo que precedió su presentación formal. El objetivo, según el titular del Congreso, es fomentar principios éticos y cívicos que, a su juicio, se han debilitado en la sociedad con el paso de los años.
Como resultado el Congreso Nacional aprobó por unanimidad la conformación de una comisión especial multipartidaria para analizar la implementación de la lectura de la Biblia en los centros educativos públicos como estrategia de fortalecimiento de valores.
Zambrano puntualizó que se creará una comisión multipartidaria, encargada de crear, analizar y socializar el Plan Nacional para la lectura de la Biblia en los centros educativos.
Tendrá un plazo de treinta días para presentar un informe técnico que promueva a través de la lectura de la Biblia una “cultura de paz” y respeto en estricto apego a la Constitución. Esta comisión estará compuesta por 9 legisladores de todas las bancadas, además de representantes de la Secretaría de Educación y de las iglesias evangélica y católica (en concreto El titular la Conferencia Episcopal y la Confraternidad Evangélica).
En cuanto a los aspectos legales, será necesario reformar los artículos 77 y 151 de la Constitución de la República, ya que consagran el carácter laico del Estado y deben modificarse para permitir incluir la Biblia en los programas educativos.
Los diputados de las distintas bancadas manifestaron su apoyo a la iniciativa, destacando la importancia de fortalecer los valores desde el sistema educativo.
El presidente del Legislativo, Tomás Zambrano, explicó que la iniciativa busca intervenir en el sistema educativo para prevenir la violencia porque la propuesta representa un “tema de valores en los niños”.
“Esto no es un tema de religión, es un tema de valores en los niños”, dijo, pues señaló que la sociedad pierde principios fundamentales y que es necesario intervenir desde el sistema educativo para fortalecer la convivencia, prevenir la violencia y recuperar la formación cívica.
Por su parte el diputado Arnold Burgos manifestó que la formación espiritual resulta fundamental para la juventud hondureña debido a que muchos ciudadanos “se pierden en el camino” por falta de principios éticos. “No sé si algunos tuvieron la oportunidad de llevar clases de Biblia, pero es importante inculcar valores cristianos, porque muchos se pierden en el camino”, refirió. Señaló que el plan de incluir esta lectura en las aulas, no se trata de una medida con carácter religioso, sino de recuperar principios éticos, los cuales consideran esenciales para el desarrollo de la sociedad hondureña.
El parlamentario Godofredo Fajardo indicó que la enseñanza académica tradicional resulta insuficiente para el país pues el sistema requiere de “principios y valores” para formar mejores ciudadanos. “No basta con enseñar a sumar y a leer, necesitamos principios y valores para formar mejores ciudadanos”, argumentó.
La Asociación Hondureña de Padres de Familia, a través de la representante de esta organización, Jaqueline Gómez, expresó su postura, señalando la importancia de respetar la educación y los valores impartidos en el hogar. Gómez destacó que, aunque la moción tiene la intención de fortalecer la educación cultural y social en Honduras, el garante principal de la educación y los valores de los niños sigue siendo la familia. Según la representante, cualquier iniciativa educativa de este tipo debe ponerse en consenso con los padres, respetando así la diversidad de creencias en el país.
Gómez señaló que aunque hay personas que se oponen a la medida argumentando que el Estado no debería intervenir en la enseñanza religiosa, la asociación de padres no está en contra de los valores que se enseñen, sino de imponer contenidos sin consulta familiar y que cualquier enseñanza religiosa en las escuelas debe considerar las distintas creencias de los hogares hondureños, desde católicos y evangélicos hasta personas que no profesan ninguna fe. Por ello, Gómez insistió en que la participación voluntaria sería la vía más adecuada, evitando imponer la lectura bíblica como obligatoria.
Asimismo, subrayó que el desarrollo de este plan debe incluir a las asociaciones de padres de cada escuela, directores y consejos de maestros, garantizando que la educación de los niños se base en valores consensuados y respetuosos de la diversidad cultural.




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