Hungría y Estados Unidos han firmado un acuerdo bilateral para reforzar la cooperación en la protección y asistencia a los cristianos perseguidos y a otras comunidades religiosas víctimas de violencia y/o discriminación.
El pacto consolida una alianza estratégica que sitúa la libertad religiosa y la defensa de las minorías cristianas en el centro de la agenda internacional, con especial atención al África subsahariana y Oriente Próximo.
El documento se firmó en Washington el pasado 4 de febrero, formalizando el mismo Michael J. Rigas -en representación del Departamento de Estados Unidos-, y Tristan Azbej -secretario de Estado de Hungría y responsable del programa Hungary Helps y de la asistencia a cristianos perseguidos-.
Washington subrayó que los cristianos siguen siendo el grupo religioso más perseguido del planeta y denunció que muchas de las atrocidades cometidas contra ellos apenas reciben atención internacional, pese a su impacto desestabilizador y a las amenazas que suponen para la seguridad global.
Según informó el Departamento de Estado norteamericano, este acuerdo reafirma el compromiso de ambos países para la libertad religiosa y el apoyo directo a comunidades que sufren ataques, expulsiones y asesinatos por razón de su fe.
En esta línea el acuerdo abre la puerta a una cooperación más estrecha en zonas de crisis, con proyectos conjuntos orientados a la estabilización, la convivencia pacífica y la protección de comunidades religiosas amenazadas por el yihadismo, la violencia sectaria y la persecución ideológica.
Desde la Administración estadounidense se hizo también un llamamiento a los aliados occidentales para ampliar la ayuda humanitaria y la asistencia vital a estas comunidades, advirtiendo de que la persecución religiosa socava valores democráticos compartidos y alimenta conflictos prolongados en regiones ya frágiles.
Tanto Washington como Budapest presentaron a Hungría como uno de los principales defensores internacionales de los cristianos perseguidos, en contraste con la pasividad de buena parte de la comunidad internacional. Hungría ha apoyado a comunidades perseguidas en más de 50 países durante los últimos ocho años, con proyectos centrados en la reconstrucción, la educación y el arraigo de los cristianos en sus tierras de origen.
Por su parte, Azbej celebró el acuerdo como un nuevo hito en lo que Budapest y Washington describen como una “edad de oro” de las relaciones húngaro-estadounidenses. También destacó la implicación de su país en iniciativas de apoyo a comunidades cristianas perseguidas, especialmente a través de proyectos centrados en la reconstrucción, la educación y el mantenimiento de las poblaciones en sus lugares de origen. Hungría ha desarrollado este tipo de programas en distintos países durante los últimos años.
Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL – MUNDO
– Acuerdo histórico de Hungría y EE.UU. en defensa de los cristianos perseguidos en el mundo.



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